Tras casi un mes sin apenas poder salir a trabajar a causa de las condiciones climáticas, la mala racha parece haber terminado para la flota pesquera de Isla Mujeres, que finalmente tiene oportunidad de alejarse de la costa para tirar sus palangres.
No
obstante, la producción recabada desde el miércoles resulta insuficiente para
abastecer el mercado local, en virtud que tanto el miércoles como el jueves los
pescadores regresaron con una captura regular de abadejo, pargo y coronado.
En
comparación con el miércoles, hubo un ligero incremento en la producción y las
lanchas zarparon este viernes, aprovechando que las condiciones siguen siendo
favorables para el sector, con la esperanza de mejorar aún más la captura.
Baltazar
Gómez Catzín, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras del Estado,
expresó que la situación, con algunas excepciones, ha sido prácticamente igual para todas las
agrupaciones de Quintana Roo y, en el caso concreto de Isla Mujeres, estimó que
desde el inicio de la temporada de mero el primero de abril a la fecha, los
pescadores han podido trabajar de manera efectiva un promedio de seis días.
En
este sentido, comentó que incluso con el puerto abierto en general el mar
estaba demasiado agitado para alejarse de la costa y los pescadores que
salieron pese a la marejada y fuertes corrientes trabajaron cerca de la isla.
Estas semanas el tiempo ha estado bueno para arponear y tirar cordel cerca de la costa pero para los que echan su palangre a 15 o 20 millas sí hubo marejada; son entre 300 y 500 anzuelos los que usan, tanto para tiburón como pescado y tienen que pensar bien el día que van a salir, no solamente a lo loco o corren el riesgo de que sus equipos sufran desperfectos