El sol apenas empieza a despuntar en el horizonte cuando las primeras pisadas resuenan en el Parque Cancún. Es 8 de junio de 2025 y, desde las 6 de la mañana, decenas de corredores ajustan sus tenis y calientan los músculos para lo que será más que una simple carrera: será un acto de unión, fe y compromiso social.
La Segunda Carrera Familiar Santuario María Desatadora de Nudos no es solo un evento deportivo; es una promesa. Una promesa de ayuda, de comunidad y de esperanza para niños y jóvenes de la colonia El Porvenir, una de las más vulnerables de Cancún. Todo lo recaudado será destinado a programas deportivos y educativos a través de la asociación Uai Nat Zé, cuyo nombre en maya significa "Cerca del Corazón". Y ese es justamente el espíritu que mueve esta iniciativa: acercar corazones a través del deporte.
De un basurero a un refugio verde
El escenario no podría ser más simbólico. El Parque Cancún, antes un basurero, hoy es un oasis urbano donde la naturaleza y la comunidad conviven en armonía. Con la filosofía de "Basura Cero, La Traigo, Me La Llevo", este espacio se ha convertido en un referente de regeneración ambiental y de integración social. Aquí, los niños aprenden a respetar la naturaleza, los corredores encuentran seguridad y los cancunenses tienen un punto de encuentro con su entorno.
En este mismo parque, la carrera se convertirá en un recordatorio de que los nudos de la desigualdad pueden desatarse con esfuerzo conjunto.
Más que una meta, un propósito
Las categorías están abiertas para todas las edades: desde infantiles hasta veteranos. Hay distancias de 5 y 10 kilómetros, pero lo importante no es quién llega primero, sino por qué corren. "Cada paso que damos aquí es una oportunidad para cambiar la vida de un niño", comenta Margarita Álvarez Cantarell, fundadora de Uai Nat Zé, quien ha dedicado más de una década a mejorar la calidad de vida de comunidades mayas.
La carrera no solo busca fortalecer la salud física, sino también el tejido social. Porque correr juntos significa avanzar juntos. Significa que los problemas se vuelven más ligeros cuando se comparten y que, así como los atletas enfrentan obstáculos en el camino, también la sociedad puede superar los desafíos cuando se apoya en valores como la disciplina, la responsabilidad y el trabajo en equipo.
Un evento que va más allá de lo deportivo
El 7 de junio, un día antes de la carrera, los participantes podrán recoger sus paquetes en el Santuario María Desatadora de Nudos, otro pilar de esta iniciativa, el costo para participar es de 300 pesos y las inscripciones son a través de www.vmrunners.com. Desde su fundación en 2016, este santuario se ha convertido en un refugio espiritual para muchos cancunenses, promoviendo la oración, la fe y la solidaridad.
La frase que da identidad a esta carrera, “Donde los nudos se desatan y los lazos se entrelazan”, no es solo un eslogan bonito. Es una realidad tangible. En cada zancada, en cada gota de sudor, en cada sonrisa al cruzar la meta, se confirma que el deporte puede ser un puente para construir un Cancún más unido, más fuerte y más humano, por ello se invita a las empresas a ser patrocinadoras de los kits, para que el costo de inscripción se entregue íntegro a la comunidad.
Si correr puede cambiar una vida, imaginen lo que puede hacer una comunidad corriendo junta.